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ARMANDO BALBIN HOMENAJEADO
 
 

El doctor Anselmo Marini, ex diputado y ex gobernador de la provincia de Buenos Aires, por la UCR, en una improvisada pieza oratoria y Ambrosio Renis con la profundidad de su pensamiento, la galanura de su verbo y esa claridad que según Damaso Alonso logra que "el mundo mismo sea comprendido de un modo intenso y no usual" y que al decir del mismo autor "es un nexo entre los misterios, el del poeta y el del lector" expusieron sobre la trayectoria de mi actuación política que como dije en otro lugar, tuvo inicio en la campaña de Yrigoyen presidente en 1927. Ambos pusieron de resalto el mérito de la colaboración innominada que venía prestando, ininterrumpidamente desde aquella fecha, intensificada a partir de 1942 desde Rivadavia 882, sin que yo lo hubiera mencionado hasta el momento que allí fue revelada. Los radicales de la República allí, reunidos consideraron que era hora de rendir un homenaje quebrando así mi decisión de seguir manteniéndolo en el anonimato más allá del conocimiento que habían tomado los dirigentes más íntimos que hacían uso de la humilde comodidad que les brindaba,

Alfonsín puede dar fe de ello por haber sido uno de los más favorecidos.

La verba de Marini y Renis aplaudida por los 1176 comensales que colmaron la capacidad del comedor de la Sociedad Rural de Palermo quedando sin asiento más de 300 por falta de espacio. El banquete reunió a dirigentes y correligionarios que llegaron de todas las provincias, entre los cuales se destacaban sacrificados contribuyentes que nunca esperaron, ni recibieron, la merecida recompensa de un agasajo como el que ellos ofrendaban a mi modesta persona.

No aprovecharé la ocasión para dar un listado de merecimientos. La tentación de apelar al aval del comportamiento quebrantaría mi voto. Me limitaré a lo que es de público y notorio registrado desde añares en la prensa de la república. Desde el año 1930 mi estudio en La Plata y desde 1942 mi estudio en Rivadavia 882, o sea, que este año cumple allí medio siglo de existencia y desde 1950 el salón de Conferencia que le dio doble entrada y salida por Avenida de Mayo 881 con capacidad para 140 personas sentadas, sirvió a la UCR y singularmente a los dirigentes y correligionarios de todo el país que contaban con un sitio donde encontrarse.

Allí, con la conducción de Ricardo Balbín como presidente del Comité Nacional, plasmó el reencuentro de los grupos discrepantes intransigentes y unionistas.

Allí los más autorizados dirigentes acordaron agregar por sugerencia de Larralde "del pueblo" a la Unión Cívica Radical.

Allí acudió incesantemente el coraje de la juventud en busca del diálogo, el miedo de los empresarios en procura de aliento, los miembros de la sociead Rural víctimas preferidas del régimen y a escondidas los gremialistas no adictos a la dictadura sindical, oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas, altos dignatarios de las iglesias, profesores y alumnos preocupados por el giro que tomaban los institutos de enseñanza y representantes de la guerilla, que reconocían en Ricardo Balbín al argentino puro de segundas intenciones.

Allí concurrió un secretario de Estado de los EE. UU. en procura de opiniones tocándome ser el traductor.

Allí las víctimas de la persecución y los familiares de los muertos y desaparecidos, conseguían de Ricardo Balbín cuanto a su alcance pudiera aportar, en suma, esas dependencias resultaron casillas de confesionarios y el bastión de la lucha contra las injusticias y las arbitrariedades. Un testigo insobornable de aquellas gestiones, un viejo radical que no era precisamente del grupo adicto a Ricardo, el actual senador Gass, desde su banca le rindió homenaje a esas gestiones y en la misma sesión el doctor Gass y el senador tuvieron gratas recordaciones para mi persona.

En Rivadavia 882, tuvieron lugar las conversaciones previas ala constitución de la " Asamblea de la Civilidad, mal vista por el peronísmo, y se gestó la "Hora del Pueblo", mal vista por la mayoría de los participantes de aquella, y la Multipartidaria que congregó a todos los partidos que se encargaría del cuestionario a tratar por la Multisectorial, última instancia para poner paz en los espíritus y alcanzar la libertad en concordia. De allí que es doblemente deplorable que Alfonsín, ausente en esas tramitaciones, haya ensayado ensombrecer la actuación de Ricardo Balbín denunciando que "él advirtió que Balbín exponía a la UCR en un rol secundón del peronismo".

En Rivadavia 882 la generosidad de los radicales, el patriotismo de algunos auténticos peronistas, la preocupación de algunos miembros de las Fuerzas Armadas, muchos gremialistas y empresarios, escritores, periodistas, los desorientados de todos los partidos políticos, procuraron en vano en 1976 arbitrar fórmulas para evitar que se interrumpiera la vigencia de las instituciones republicanas "aunque fuera con muletas" fue la frase histórica, siempre recordada. Lástima que Alfonsín ni con silla de ruedas alcanzara por si cubrir el tiempo constitucional.

Muerto Balbín, mantuve esas mismas dependencias en Rivadavia 882 a disposición del radicalismo. Prueba inequivoca de mi imparcialidad se dio, entre otras, el haber el Dr. Marini convocado al periodismo para lanzar la candidatura de Pugliese por un sector de Línea Nacional y días después, en torno a la misma mesa, se lanzó la candidatura de su opositor De La Rúa, para competir con Alfonsín.

Armando Balbín

texto estraído de "Argentinos", 1992, Bs. As.-

 

 
 

EL ÚLTIMO ADIÓS A ARMANDO BALBÍN